El año que vivimos peligrosamente

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La segunda campaña.

Acabar la tesis a la espera de correcciones, burocracias, depósito y defensa.

El hospital porque me llevé al límite.

Las amigas, las visitas, el calor del verano.

El hospital porque la vida no es justa.

El mar porque una madre no muere, sólo vuelve a la sima de vida y misterio del océano.

Las gatas. La música.

Apenas escribir si no es trabajo.

La casa nuestra. El amor en la casa.

Los libros que ayudé a nacer.

Las hermanas que sostienen.

La familia que vela.

Los cuerpos que se hablan por encima del ruido de todo el dolor.

Año nuevo, bienvenido.

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